sábado, 9 de octubre de 2010

AHORA O NUNCA…

Por Silvia Uribe

La frase “Ahora o nunca”, jamás fue más apropiada que hoy. La razón es porque a partir de ahora, los Latinos tenemos que acostumbrarnos a estar muy pendientes y a actuar en favor de todo lo que se refiera a la Reforma de Inmigración, como lo es el muy famoso y, no menos controversial, DREAM Act.

Comencemos por reconocer un par de cosas que no ayudan: nuestra falta de unión y nuestra falta de tiempo, apatía, o flojera. Pero, en realidad, nuestra necesidad de lograr ésta tan necesitada Reforma, rebasa cualquier otra razón que podamos tener.

Se escuchan las voces de algunos Latinos que francamente me desilusionan cuando dicen que no quieren que haya ninguna reforma que ayude a nuestros hermanos a tener un camino más fácil hacia la legalización. Expresiones como “a mi me costó trabajo estar donde estoy, los demás tienen que sufrir lo mismo que yo sufrí” o “Esta gente todo lo quiere fácil. Nadie me ayudó a mí” son repetidas por muchos sin siquiera tener una base real.

La verdad es que a todos nos ha ayudado alguien. Que algunos no quieran reconocerlo, es otra cosa.
Usted, estoy segura, ha escuchado sobre los cubanos en EU. Ellos se han apoderado de la Florida, tanto en el aspecto económico, como en el político y el cultural. Eso no lo lograron por casualidad, ni porque son más trabajadores que los demás Latinos, ni más inteligentes. Lo lograron porque las leyes les dieron esa oportunidad y porque son unidos.

Si un Cubano llega por mar y toca tierra, automáticamente puede legalizar su situación. Una vez que ya están en el proceso de legalización, el resto de la comunidad Cubana se une para ofrecerle trabajo y para sacarlo adelante. Es así como se han hecho fuertes.
Lo mismo se puede decir de los Italianos. Su comunidad está para apoyarlos, no para atacarlos. No condicionan su apoyo basándose en egoísmo, ni en querer sentirse superiores. Lo ofrecen para el beneficio de toda su gente. Saben que, con el tiempo, esto les va a beneficiar a ellos mismos y a sus descendientes.

Desafortunadamente, los demás Latinos no hemos aprendido a hacer lo mismo. Por el contrario. Frecuentemente nos atacamos porque no somos del mismo país o de la misma región; porque tenemos un acento distinto o porque el color de nuestra piel, nuestra educación o nuestra situación económica y social nos hace sentir que estamos por encima de otros.

Por supuesto, este divisionismo ha funcionado divinamente para aquellos que solo se quieren aprovechar de nuestro esfuerzo y de nuestra necesidad de ganar dinero. Saben que tenemos que alimentar a nuestra familia en los Estados Unidos y también a la que se nos quedó en nuestro país. Esto lo aprovechan para seguir poniéndonos el pie encima.

No podemos seguir comportándonos de esta manera egoísta e ignorante.

Los Latinos somos muchos y nuestra fuerza está en los números. Ninguno partido político podría hacer en contra de los Latinos, esto es, si todos los que podemos, votáramos. Los Latinos debemos organizarnos y obligar a los legisladores a que nos den el sitio que nos hemos ganado con nuestro trabajo y nuestra contribución a este país.
Debemos exigirles que voten a favor de leyes y medidas que les permitan estudiar a nuestros hijos y que nos permitan tener una vida tranquila y sin el miedo de ser encontrados, deportados y separados de nuestra familia.

Aunque no estemos contentos con la Casa Blanca, es importante que votemos por el partido que está pidiendo que se haga una Reforma de Inmigración y no por el partido que se opone.
Aquí sí cuenta nuestro voto, a diferencia de nuestros países en donde el voto no es nada más que un mero trámite.
Votemos!
No se olvide de estar pendiente de todo lo referente a la Reforma de Inmigración y de acudir a los llamados para tomar acción.
Es Ahora o Nunca!

2 comentarios:

Maria Diaz Myers dijo...

Muy interesante Silvia!

Maria Diaz Myers dijo...

Excelente columna Silvi!